Sarai Cruz: “La memoria oral constituye una muestra más de la riqueza cultural que posee Risco Caído”

La doctora de la ULPGC participó en el Campus de Etnografía y Folclore de la ULPGC que se desarrolla en Ingenio

La doctora de la ULPGC Sarai Cruz, que ha trabajado en la confección del Atlas del Patrimonio Cultural Inmaterial de Canarias, se refirió ayer jueves día 13 de julio, en el marco del Campus de Etnografía y Folclore de la ULPGC que se desarrolla en Ingenio, al asunto de la religiosidad popular y la memoria oral en el ámbito de Risco Caído y los espacios sagrados de montaña de Gran Canaria (RCESM). Cruz ha llevado a cabo un estudio de investigación, impulsado por el Cabildo de Gran Canaria en el que, desde las distintas disciplinas, se pretende documentar, salvaguardar y difundir la memoria oral de las personas que todavía pueden ser sujetos de estudio en dicho ámbito geográfico de la isla, como vehículo esencial para poner en valor el acervo cultural de estos municipios.

Según la doctora, este trabajo debe considerarse solo un punto de partida para conocer la riqueza cultural que puede ofrecernos el patrimonio oral de RCESM, un espacio caracterizado por una cosmovisión del mundo fuertemente vinculada al territorio, al cielo y al simbolismo.

Cruz otorga un papel fundamental a distintos elementos clave para la supervivencia de los antiguos habitantes de la isla, como el control del tiempo (calendario, conocimientos astronómicos, papel de la mujer en la producción y reproducción, ciertos ritos de paso, funerarios, etc.) “En el Archipiélago, hasta la llegada del boom turístico en los años setenta del siglo XX, la agricultura y la ganadería constituían los principales recursos de subsistencia de la población isleña. De ahí que la costumbre de pronosticar el tiempo atmosférico, a través de la observación de distintos fenómenos que suceden en la naturaleza, estuviera muy arraigada en nuestras Islas, tal y como atestiguan las investigaciones arqueastronómicas y etnoastronómicas realizadas hasta ahora en Canarias”, señala.

Cuando se refiere a la religiosidad popular y al conocimiento celeste como elementos que aún perviven en la sociedad canaria de la zona, Cruz se fundamenta en “la costumbre de pronosticar el tiempo atmosférico a través de la observación de la bóveda celeste y la práctica de distintas costumbres religiosas, arraigadas en los informantes mayores de la zona, incluso en aquellos que ya no viven en la comarca. Aún hoy, muchos de nuestros informantes observan la trayectoria de los astros para saber cuándo va a llover, muestra inequívoca de la relación que todavía conservan con la naturaleza. Sin embargo, el desarrollo social y el avance tecnológico provocan que estos saberes y costumbres tiendan a desaparecer, pues solo permanecen en la memoria de las personas mayores que aún las recuerdan y practican. Por este motivo, es importante documentar este patrimonio oral para poder transmitirlo a las nuevas generaciones”, subraya.

La investigadora está convencida de que “la situación de aislamiento y el alto nivel de autoctonía de las poblaciones que pertenecen RCESM pueden suponer, a priori, que estemos ante uno de los espacios que mejor haya podido preservar la tradición oral de la isla, a diferencia de lo que sucede en otras zonas, más influenciadas por el desarrollo económico y social que viene experimentando Gran Canaria desde mediados del siglo XX”.

Finalmente, Sarai Cruz opina que “la reciente candidatura a Patrimonio Mundial de RCESM pone de manifiesto el reconocimiento de los valores universales de este territorio insular, en el que se integran atributos naturales y culturales excepcionales. Entre los atributos inmateriales que se adscriben a RCESM, la memoria oral constituye una muestra más de la riqueza cultural que posee este espacio”.

cuevaRiscoCaido
En este marco, el estudio de la tradición oral se ha abordado teniendo en cuenta la relación del ser humano con el paisaje y lo sagrado encuadrada en el complejo universo del patrimonio inmaterial. De ahí que los ejes temáticos que se ha propuesto estudiar en este espacio sean la religiosidad popular y el conocimiento celeste. Este trabajo debe considerarse solo un punto de partida para conocer la riqueza cultural que puede ofrecernos el patrimonio oral de RCESM, un espacio caracterizado por una cosmovisión del mundo fuertemente vinculada al territorio, al cielo y al simbolismo.

Este estudio inicial ha sido posible gracias a la colaboración de José Yeray Rodríguez Quintana, Doctor en Filología Hispánica y profesor de la ULPGC que posee un amplio conocimiento de la zona, y a la coordinación y supervisión de José Antonio González Navarro, Doctor en Antropología y técnico de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, y de José de León Hernández, inspector de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria y uno de los directores del Proyecto Integral de Risco Caído.

Para el proyecto que nos ocupa, Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña, y en el contexto de nuestras primeras culturas, qué papel podría tener elementos clave para la supervivencia de los antiguos habitantes de la isla, como el control del tiempo (calendario, conocimientos astronómicos, papel de la mujer en la producción y reproducción, ciertos ritos de paso, funerarios, etc.)

En el pasado, los saberes relacionados con el conocimiento celeste se convertían en un instrumento indispensable para el desarrollo de las labores del campo y la vida cotidiana de numerosas civilizaciones. La observación de indicios relacionados con la bóveda celeste generaba una serie de pronósticos que condicionaban el ciclo del trabajo. En nuestro Archipiélago, hasta la llegada del boom turístico en los años setenta del siglo XX, la agricultura y la ganadería constituían los principales recursos de subsistencia de la población isleña. De ahí que la costumbre de pronosticar el tiempo atmosférico, a través de la observación de distintos fenómenos que suceden en la naturaleza, estuviera muy arraigada en nuestras Islas, tal y como atestiguan las investigaciones arqueastronómicas y etnoastronómicas realizadas hasta ahora en Canarias.

Por la experiencia en otros ámbitos insulares donde se han desarrollado culturas en situación de aislamiento como la que se produce en Risco Caído, cree usted que se podrían obtener pautas comunes en el ámbito las creencias y sus prácticas religiosas.

La situación de aislamiento y el alto nivel de autoctonía de las poblaciones que pertenecen RCESM pueden suponer, a priori, que estemos ante uno de los espacios que mejor haya podido preservar la tradición oral de la isla, a diferencia de lo que sucede en otras zonas, más influenciadas por el desarrollo económico y social que viene experimentando Gran Canaria desde mediados del siglo XX. Habría que realizar estudios sobre el patrimonio oral en otros ámbitos insulares, de características similares a RCESM, para poder observar si existen pautas comunes sobre el conocimiento celeste y la religiosidad popular.

¿Cómo interpreta la importancia que se atribuye a Risco Caído en el contexto del abundante corpus de estudios que hasta la fecha se han llevado a cabo en el ámbito de la arqueología de Gran Canaria en particular y de Canarias en general?

La reciente candidatura a Patrimonio Mundial de RCESM pone de manifiesto el reconocimiento de los valores universales de este territorio insular, en el que se integran atributos naturales y culturales excepcionales. Entre los atributos inmateriales que se adscriben a RCESM, la memoria oral constituye una muestra más de la riqueza cultural que posee este espacio.

Usted se refiere a la religiosidad popular y al conocimiento celeste en su conferencia. ¿Qué elementos cree que aún perviven en la sociedad canaria y no se han perdido con el paso de las generaciones?

La costumbre de pronosticar el tiempo atmosférico a través de la observación de la bóveda celeste y la práctica de distintas costumbres religiosas se encuentran arraigadas en los informantes mayores de la zona, incluso en aquellos que ya no viven en la comarca. Aún hoy, muchos de nuestros informantes observan la trayectoria de los astros para saber cuándo va a llover, muestra inequívoca de la relación que todavía conservan con la naturaleza. Sin embargo, el desarrollo social y el avance tecnológico provocan que estos saberes y costumbres tiendan a desaparecer, pues solo permanecen en la memoria de las personas mayores que aún las recuerdan y practican. Por este motivo, es importante documentar este patrimonio oral para poder transmitirlo a las nuevas generaciones.

¿Desde su punto de vista, en qué lugar se podrían situar las culturas de canarias (partiendo también de la gran diversidad entre islas), en el esquema general de la evolución de las religiones en el pasado? ¿Podríamos entenderla como un caso particular y aislado o una variante de formaciones sociales en contextos similares?

Para poder contestar a esta pregunta, habría que realizar estudios antropológicos en profundidad sobre cómo se sitúa nuestro Archipiélago en el marco de la evolución de las religiones del mundo. El estudio exploratorio que hemos realizado se centra en la descripción de las costumbres religiosas populares de la zona, desde la perspectiva de las tradiciones y expresiones orales. Los resultados de este trabajo podrían servir para emprender otras investigaciones en profundidad sobre estos aspectos.

¿Cómo cree que la hipotética declaración de Risco Caído como Patrimonio Mundial por la UNESCO contribuiría a que los canarios tuviéramos una percepción más cercana o más sensible hacia la importancia de nuestro remoto pasado?

La posible declaración de RCESM como patrimonio Mundial de la Unesco pondría de manifiesto el extraordinario valor que posee el patrimonio cultural de nuestras Islas. Esto contribuiría, además, a sensibilizar a la población isleña sobre la importancia del paisaje cultural del Archipiélago, que debemos conservar entre todos.

SaraiCruzVentura