La emigración y la gastronomía, temas de interés en el II Campus de Etnografía y Folklore ULPGC

Gutiérrez: “Los emigrantes siempre han llevado el folklor y las tradiciones en la maleta”

Ballesteros: “La gastronomía es una de las formas de creación de identidad de las poblaciones”

La emigración unida al folklore y la gastronomía como elemento clave del destino turístico fueron los temas abordados ayer en la tercera jornada del II Campus Universitario de Etnografía y Folklore de Canarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), que se organiza en el marco del XX Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio bajo el título ‘Turismo y tradición’.

Esta jornada estuvo presidida por el Director del Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio, David Castellano y por la Secretaria de Coros y Danzas de Ingenio, Obdulia Artiles, quienes se sumaron a la celebración del 70 aniversario de la UNESCO y al 45 aniversario del Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y de las Artes Tradicionales (CIOFF), que coinciden además con el vigésimo aniversario del Festival.

La antropóloga de la Universidad de Antioquía-Colombia, Eliana Marcela Gutiérrez León, compartió durante su exposición una experiencia de vida porque “de una manera u otra todos somos emigrantes y siempre hemos llevado el folklor y las tradiciones en la maleta”.

Para explicar el sentimiento de emigración, Eliana Gutiérrez leyó un verso escrito por ella que finaliza de forma muy gráfica: “esta tierra nos abraza, dando vida y esperanza, y bajo el mismo cielo cada noche la luna nos cuenta que somos hermanos de origen y habitamos una sola y gran Casa”.

También habló de los movimientos migratorios y los factores que los han producido. En este sentido añadió que “los movimientos migratorios, los desplazamiento de población de unos lugares a otros han acompañado siempre a la humanidad y es uno de los componentes básicos del cambio demográfico, sin duda el más difícil de medir y de analizar”, ya que en muchos registros y datos estadísticos no se alcanza a saber con exactitud el flujo de migrantes que se desplazan de un territorio a otro.

En concreto explicó los factores que han provocado la emigración colombiana, principalmente en la década de los 90, debido a una crisis económica que atravesó el país. Muchos de ellos eligieron España por esa relación existente con la lengua. Otro de los factores de la emigración a lo largo de los años ha sido la violencia ejercida en el país por las fuerzas militares, las guerrillas y el ejército, así como la fuga de cerebros de colombianos que han querido salir para buscar alternativas económicas mejores debido a que allí no habían.

Llegados a este punto mostró las expresiones culturales que comparten Canarias y Colombia como son la lucha canaria y la lucha tradicional de los wayuu; la danza de las cintas en Canarias y la danza de las cintas en Antioquía-Colombia; la bandurria canaria y la bandola colombiana; el timple canario y el timple colombiano, así como atuendos, cantos y pasos de una región y otra que son muy parecidos.

Para finalizar, puso el ejemplo de los colombianos que se encuentran en Canarias que poco a poco comienzan a crear asociaciones para compartir y como mecanismo para la integración y la interculturalidad.

Tras su ponencia le tocó el turno de exposición a José Luis Ballesteros Rodríguez, profesor Vicedecano de la Facultad de Economía, Empresa y Turismo de la ULPGC, quien habló en su ponencia de la gastronomía como elemento clave del destino turístico.

Una de sus primeras reflexiones y lo que siempre comparte con sus alumnos es que “tenemos que salir fuera para conocer lo que hay y saber con lo que competimos”. Hay países que tienen una buena gastronomía y otros de intensidad menor, explicó Ballesteros, pero lo que debemos saber “es quien la pone mejor en valor”.

De esta forma, se refirió a tres aspectos clave: la gastronomía como recurso turístico, el turismo gastronómico y un aspecto a su juicio muy importante, la autenticidad en la oferta gastronómica. De esta forma explicó que los recursos turísticos relacionados con la naturaleza se tienen que convertir en productos turísticos a partir de los servicios e infraestructuras que se creen alrededor, así como con la manera en la que se da a conocer el destino, porque si no, no tendrán valor.


Habló de la gastronomía como recurso turístico y como una de las formas en las que las poblaciones crean su identidad. La gastronomía es un servicio básico destinado a cubrir necesidades fisiológicas, pero “podemos convertir esta necesidad en una experiencia memorable y generar una experiencia única” a través de nuestros productos culinarios propios de la tierra. “Así estaremos en la mente de los turistas que pueden recomendar el destino o volver a él”.
También alrededor de la gastronomía se pueden generar espacios con encanto y buen ambiente como puede ser establecimientos en una plaza o alrededor de una catedral, etc. Por otra parte, puede ser el complemento perfecto a un turismo de golf, náutico, monumental, de negocios o de congresos o como motivo mismo del viaje turístico gastronómico.


Durante su intervención hizo referencia a las iniciativas gastronómicas impulsadas durante los últimos años para vender los destinos turísticos unidos a la gastronomía. El profesor puso como ejemplo el proyecto lanzado en 2009 “Saborear España”, para generar una identidad gastronómica y destacó que hay destinos que se están posicionando con productos concretos como La Rioja con su vino o Galicia con los productos del mar. Para finalizar matizó que para vender un producto turístico “hay que pensar siempre en el turista y conectar con la demanda. Con identidad pero adaptando el producto y pensando en ellos”.